El trabajo en terapia ocupacional en personas con daño cerebral se centra en mejorar la capacidad del paciente para realizar sus actividades de la vida cotidiana y determinar las repercusiones que a nivel funcional se producen.      

El terapeuta ocupacional evalúa las capacidades motoras, cognitivas, sensitivas y conductuales, así como las actividades y ocupaciones personales. En función de las características de cada persona tras la lesión, el terapeuta facilita y adapta la realización de tareas a través de la recuperación de habilidades, desarrollando estrategias compensatorias y dando a conocer y elaborando ayudas externas que mejoren el desempeño de cada tarea. Todo ello con el fin último de lograr como principal objetivo la autonomía personal de cada paciente para su vida diaria.

Es por ello, que la terapia ocupacional se presenta como una modalidad idónea de tratamiento para pacientes que han sufrido un daño cerebral en algún momento de sus vidas, ya que actúa de forma integral sobre los niveles de reeducación motora, rehabilitación cognitiva y relación del ser humano con su medio (Trombly, 1995).

  Uno de los niveles de actuación más vinculados a la Terapia Ocupacional es su intervención en las actividades de la vida diaria (AVD). Las AVD constituyen las tareas ocupacionales que cada persona lleva a cabo diariamente en función de su rol biológico, emocional, cognitivo, social y laboral. El entrenamiento en dichas actividades tiene un papel esencial en la rehabilitación de los pacientes que han sufrido un daño cerebral, ya que constituye un factor pronóstico fundamental que determinará el nivel de independencia y calidad de vida futuras. Está demostrado que resulta más recomendable el entrenamiento en AVD como medio terapéutico, que la práctica de determinados ejercicios específicos desarrollados de forma aislada, tanto para la recuperación de los déficits sensitivo-motores como cognitivos, dando como resultado un tratamiento más rentable que potencie la generalización de los nuevos aprendizajes a diferentes contextos reales.

 Besándonos en todo ello, en Avanti, el terapeuta ocupacional se centra en alcanzar los objetivos encaminados a:

  • prevenir cualquier complicación secundaria al daño cerebral,
  • preservar las estructuras y funciones conservadas,
  • intentar conseguir la máxima capacidad física, funcional y social para una adecuada reintegración en el entorno social, familiar y laboral.

Las principales patologías de Daño Cerebral tratadas en Avanti son:

  • TCE: Traumatismo Craneo Encefálico.
  • Ictus: ACV (Accidente CerebroVascular), Aneurisma, embolia, trombosis,…
  • Hipoxia.
  • Tumores cerebrales.