Carta de la Mama de Ana

Mi nombre es Rita, soy mama de Ana diagnosticada TEA con 4 años y medio, quería contaros un poco como ha sido la evolución de Ana a través de las terapias. Ana antes de ser diagnosticada era una niña gritona, agresiva, no le gustaba estar con la gente, ir de compras con ella era imposible, no tenía nada de vocabulario, aun utilizaba pañal …. La habíamos llevado a diferentes especialistas pero todos coincidían en que un día se le encendería la bombilla y seria una niña normal, Retraso Madurativo.
Llego el día de empezar en el cole y en las primeras dos horas saltaron todas las alarmas, en el colegio nos dieron su diagnóstico «Sospecha de TEA «, se nos vino el mundo encima pero empezamos a buscar ayuda y la encontramos. Primero empezó a trabajar con una Logopeda, y aun trabajando solo con logopeda el cambio de Ana fue impresionante, comenzó a saber comunicarse, empezó a emitir sus primeras palabras, los gritos estaban desapareciendo y su comportamiento fue normalizandose, seguidamente llego la Atención Temprana, trabajaba con otra Logopeda y una Psicologa, Ana seguía avanzando, ya reconocía y nombraba los colores, los números, las vocales, reconocía las partes de su cuerpo…. los gritos seguían desapareciendo, le gustaba ir al parque, buscaba jugar con niños que ya conocía. Después empezo con Terapia Ocupacional y con ella Ana sigue avanzando, la ayudan con las rutinas del día a día que para nosotros están tan normalizadas pero que a ellos les cuestan tanto, la ayudan a probar nuevos alimentos, a autoregularse (que en el caso de Ana es importantisimo), la ayuda en sus respuestas sensoriales, suena raro pero es simplemente responder a un estímulo de forma apropiada y eso a Ana le costaba bastante, todo ello desde actividades divertidas. Ana no lo ve como un trabajo sino como un juego y le encanta asistir, que es algo que yo considero importantisimo, que nuestros niños vayan contentos a trabajar con sus Terapeutas, ya que es la mejor forma de avanzar.

De la niña que os he hablado al principio no queda casi nada, algún grito que otro, ahora tiene vocabulario y esta empezando con sus primeras frases, la agresividad ha dejado paso a una niña super cariñosa, el momento de ir a comprar esta completamente superado y las actividades cotidianas han mejorado notablemente y sigue avanzando. Las Terapias no sólo han ayudado a Ana, nos han ayudado a nosotros como padres a conocer a nuestra hija y saber como es la mejor forma de trabajar con ella, que eso os lo aseguro nos quita mucha frustración ya que no saber como ayudarla a mi me estaba volviendo loca.