Carta de Manuel M Vidal – Illustrador, diseñador gráfico y autos de cómics –

Soy ilustrador, también soy zurdo. Dicen que los zurdos tenemos talento para el dibujo. No sé si será cierto, pero la verdad es que siempre me he sentido orgulloso de ser zurdo. También de ser dibujante.

Dibujo desde que tengo uso de razón, amo tanto hacerlo, que un día decidí convertir esta afición en mi profesión. También un día, por una serie de razones, el destino quiso regalarme un ICTUS. Paradójicamente fue tan certero, que afectó a la parte izquierda de mi cuerpo. Esto es difícil de encajar, sobre todo cuando tu condición de dibujante zurdo define tanto tu IDENTIDAD. También cuando ves que el mayor daño que ha causado el ICTUS ha sido en la mano que usas para hacer el 85% de las cosas del día a día. Bien es cierto que mi reacción ante esta circunstancia siempre fue de calma, de alguna manera nunca terminé de creer lo que me estaba pasando. Demasiado joven y muchas cosas por hacer. Me he visto salir de situaciones muy difíciles. Esta era otra más. Desde el primer momento me lo tomé como un reto personal. Tenía que ponerme en marcha cuanto antes en recuperar la movilidad de mi mano izquierda, esa era la mayor prioridad, lo demás ya se arreglaría.

Han pasado diez mases. Diez meses, de lucha y sacrificios, de aprendizaje y paciencia, pero también de conocerme a mí mismo, de recuperar la autoconfianza que un día perdí, de sentir una gran satisfacción con cada logro, con cada evolución, de levantarme cada mañana con el deseo de continuar y, lo más importante, con las ganas de saborear y valorar cada momento de mi Vida como nunca antes lo había hecho.

A lo largo de estos meses no he estado sólo, mi familia y pareja han estado al 100 x 100 desde el primer momento, nunca les estaré lo suficientemente agradecido. También, la idea de hacer un dibujo diario y compartirlo en las redes sociales ha sido un ejercicio valiosísimo para mi evolución, porque las palabras de ánimo de amigos y conocidos (y desconocidos) han sido valiosísimas e inspiradoras, sirviendo como valsamos de energía y de fuerza para seguir luchando. Quién me iba a decir que las redes sociales podían ser tan constructivas.

Considero necesario e importante mencionar el gran trabajo que han desempeñado en mi recuperación los Profesionales que me han tratado a lo largo de estos meses. Desde los médicos y celadores que me recibieron en el ambulatorio de Aguadulce, continuando por el equipo de neurología del Hospital de TORRECÁRDENAS, en el que incluyo el equipo de enfermería y rehabilitación, pasando por la doctora y fisioterapeutas de REHABILITACIÓN en el Hospital del PONIENTE, y, como no, la terapia ocupacional que recibí de la mano Ana Isabel Hernández Olmos, terapeuta en el Centro de Rehabilitación y Neurología AVANTI, que hasta hace poco me ha ayudado a pulir mi sentido del equilibrio, de la coordinación y la precisión en mi mano izquierda. A todos ellos mi admiración y mi más sentido y sincero reconocimiento y agradecimiento, no ya por su indiscutible profesionalidad, sino también por su trato cercano, amable y, sobre todo, enormemente humano.

Por mi parte me encuentro mejor que nunca. Fuerte física y mentalmente. Preparado para llevar a cabo planes y proyectos pendientes. Y aunque aún le estoy cogiendo el ritmo, dibujando mejor si cabe, con la mano izquierda, por su puesto.