La Teoría de la Integración sensorial fue creada y desarrollada por la doctora Jean Ayres, terapeuta ocupacional y neurocientífica estadounidense, fue la primera en describir un conjunto de conductas atípicas en el niño relacionadas con un procesamiento sensorial deficiente. Gracias a sus investigaciones, conocemos que el procesamiento sensorial atípico puede tener un impacto en el desarrollo y la participación en las ocupaciones de la vida diaria: comer, lavarse, vestirse, dormir, jugar, relacionarse con los demás, realizar las tareas escolares, ….

La Integración Sensorial es la capacidad que posee el Sistema Nervioso Central de interpretar y organizar las informaciones captadas por diversos órganos sensoriales del cuerpo. Como describió Jean Ayres, en algunos niños, existe una disfunción de la Integración Sensorial, es decir, se produce un mal funcionamiento de la organización de la información recibida por el Sistema Nervioso Central, provocando una disfunción en el comportamiento y en la coordinación motora.

La Terapia Ocupacional basada en el enfoque de la Integración sensorial proporciona a los niños experiencias controladas con el objetivo de favorecer el procesamiento sensorial dentro del Sistema Nervioso Central.

 La teoría de la Integración Sensorial reconoce 7 sistemas sensoriales, los principales sobre los que se basa el desarrollo perceptivo-motor son:

SISTEMA PROPIOCEPTIVO: nos ayuda en la coordinación motora, en la conciencia corporal y a tener un estado de alerta óptimo.

SISTEMA VESTIBULAR: muy importante, ya que nos ofrece la información de la posición de nuestro cuerpo en movimiento, del tono postural y el equilibrio (necesarios para el correcto mantenimiento de la postura), seguimiento de nuestros ojos respecto de objetos cuando estamos en movimiento.

SISTEMA TACTIL: nos ayuda a interpretar un estímulo a través de la piel, produciendo un movimiento para proteger el organismo de un potencial peligro.

La intervención de Terapia Ocupacional basa en el enfoque de la Teoría de la Integración Sensorial resulta divertida para el niño y en un entorno específico equipado para ello, con objeto de que el niño participe y le resulte motivadora.