Basándonos en el Enfoque de la Integración Sensorial, conocemos cómo pueden influir las dificultades del procesamiento sensorial en una actividad tan importante en los niños como es la alimentación, esto puede producirse, generalmente, a dos niveles o  en dos sistemas:

SISTEMA PROPIOCEPTIVO es el sistema que nos informa de la posición de nuestros músculos y articulaciones, nos ayuda a movernos en el espacio así como a relacionarnos con el medio. Si exige una disfunción en el procesamiento sensorial propioceptivo podemos observar que:

  • El niño llena la boca con grandes cantidades de comida sin poder manejarlo dentro de la misma.
  • Traga el alimento sin masticarlo apenas.
  • O presenta dificultades oro-motoras (no abre la boca lo suficiente, no lateraliza correctamente la lengua,…)

SISTEMA TÁCTIL este sistema nos permite explorar el mundo que nos rodea, así como los alimentos que tenemos que comer. Si existe una disfunción en dicho sistema pueden presentarse dos opciones:

  • Hipersensiblidad táctil: el niño rechaza probar nuevos alimentos o texturas; siempre come la misma comida, toma 3 ó 4 alimentos cocinados igual o rechaza lavarse los dientes y/o, incluso, el contacto con la zona oral.
  • Hiposensiblidad táctil: le gusta comer grandes trozos de alimento, no percibe si se le cae la comida o se le queda en la cara/labios y/o no percibe la temperatura de los alimentos.

   Estas dificultades pueden producir importantes problemas en el niño, no sólo alimentarios, además de la ejecución de las Actividades de la Vida Diaria, así como problemas sociales.

   En Avanti, nuestra Terapeuta Ocupacional está especializada en alimentación desde el enfoque de la  Integración Sensorial para intervenir en dichos problemas, siempre en coordinación con nuestra Logopeda ya que pueden producirse problemas en la deglución o dificultades en la comunicación derivadas de un trastorno en la alimentación.